Módulo
VGI y PAI
La Valoración Geriátrica Integral es una obligación y, mal administrada, una fuente constante de sobresaltos: nadie sabe con certeza a quién le vence qué. NyxCare la ordena en cinco ejes y muestra el estado de todos los residentes en una sola pantalla.
Las cinco valoraciones
Cada eje se completa por separado, por el profesional que corresponde, y suma al estado general del residente.
Valoración clínica
Antecedentes, diagnósticos, medicación habitual y el profesional que realizó la valoración —que no es lo mismo que el médico de cabecera del residente, y el sistema los distingue.
Valoración nutricional
Estado nutricional y requerimientos, que después se reflejan en el plan alimentario que ve la cocina.
Valoración funcional
Autonomía en las actividades de la vida diaria y nivel de asistencia necesario.
Valoración de salud mental
Estado cognitivo y anímico, con examen psíquico y sus parámetros propios.
Valoración social
Situación familiar, red de apoyo y contexto —la parte que casi nunca está escrita y que suele explicar la mitad de lo que pasa con un residente.
El semáforo de vencimientos
En el tablero, cada residente tiene un color según el estado de su VGI y de su PAI. No hay que abrir fichas para saber dónde hay que trabajar.
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Sin registro | Todavía no se le hizo ninguna valoración. |
| Incompleto | Empezada, pero le faltan ejes por completar. |
| Vigente | Completa y dentro del plazo. |
| Por vencer | Hay que agendarla ahora, antes de que se convierta en un problema. |
| Vencido | Fuera de plazo. Es lo primero que se ve al entrar. |
El tablero además resalta en color cuántos residentes están sin registro: en negro mientras sea una minoría, en amarillo si pasa el 10% del padrón y en rojo si pasa el 20%. Así se distingue un puñado de casos pendientes de un atraso real de carga.
Plan de Atención Integral
El PAI se desprende de la valoración y sigue la misma lógica: se completa, tiene vencimiento y aparece en el semáforo. La diferencia es que acá el foco está en los objetivos acordados para el residente y en quién es responsable de cada uno, de modo que la valoración no termine siendo un trámite sin consecuencias.