Medicación
Es el módulo donde un error se paga caro. Por eso el registro es por toma, no por día, y queda asentado quién la administró y cuándo.
Esquema por residente
Qué toma cada uno, en qué dosis y en qué horarios. El esquema es la fuente de verdad: de ahí salen las tomas del día, sin que nadie tenga que copiarlas a una planilla.
Registro de tomas
Cada administración se marca en el momento, desde la tablet, y queda con el usuario que la registró. Si algo no se dio, también se deja constancia y por qué.
Alergias a la vista
Las alergias cargadas en la historia clínica acompañan al residente hasta acá. No dependen de que quien está administrando se acuerde o revise el legajo.
Toma eventual (S.O.S.)
No todo lo que se administra está en el esquema fijo. Lo que se da a demanda —un analgésico, un rescate— se registra como toma eventual, con quién la indicó y por qué, en vez de quedar como una nota suelta que después nadie sabe interpretar.
Vía de administración
Cada indicación lleva su vía —oral, subcutánea, sonda, la que sea— porque la misma droga administrada por otra vía no es la misma indicación. Queda en el esquema y viaja hasta el registro de la toma.
Stock de medicamentos
Existencias con lote y vencimiento. El consumo descuenta del stock, así que la pregunta «¿nos alcanza hasta el viernes?» tiene respuesta sin ir a contar cajas.
Por qué el registro por toma importa
Frente a la familia
Cuando preguntan si se le dio la medicación del mediodía, la respuesta es un registro con hora y responsable, no una reconstrucción.
Frente a una inspección
El historial está completo y es exportable, sin depender de que el cuaderno de enfermería esté prolijo.
Frente al cambio de turno
Quien entra ve qué se administró y qué queda pendiente, sin depender de que quien sale se lo cuente bien.