Módulo
Personal, operación y seguridad
La infraestructura que hace que el resto funcione: quién trabaja, quién entra a qué, y cómo se reconstruye después lo que pasó.
Personal y ocupación
Legajo del personal y turnos
Datos, función y turno de cada persona. Un turno puede tener varios días con horarios distintos, que es como funcionan en la práctica y no como suelen modelarlo los sistemas.
Habitaciones
Distribución y ocupación, enlazada al legajo del residente para que la asignación no se lleve en una hoja aparte.
Turnos externos
Consultas fuera de la residencia: con qué prestador, en qué lugar de atención y quién acompaña. Enlazado al padrón de prestadores.
Administración
Finanzas y pagos de residentes, con la información de ocupación y consumos que ya está en el sistema. El censo PAMI sale de los mismos datos, sin rearmarlo aparte.
Seguridad y auditoría
Una residencia maneja datos de salud. El sistema está construido asumiendo eso.
Permisos por módulo y por nivel
Los roles se arman a medida: quién ve, quién carga y quién administra, módulo por módulo. La cocina no necesita la historia clínica.
Ingreso con huella o rostro
En la tablet compartida del pasillo, cada persona entra con su biometría y a su propia cuenta: el dispositivo muestra el selector de cuentas y el sistema reconoce a cada usuario. Nadie termina registrando cosas a nombre de otro.
Horarios de acceso
Se puede restringir el ingreso de un usuario a su horario de trabajo, para que no haya sesiones abiertas a cualquier hora.
Auditoría
Cada acción queda registrada con usuario y fecha, incluidos los intentos de ingreso. Es lo que permite responder "quién cambió esto y cuándo" sin conjeturas.